Dicen que Noviembre es el mes de los Difuntos. Aprovechamos para ir al cementerio para estar un poco más cerca de los que se fueron, les llevamos flores, les adecentamos sus moradas… Yo, personalmente, fui a visitar el pasado día 1 a varios familiares. Cada vez que entro no puedo dejar de pensar que, a pesar de ser un sitio donde te puede embargar la tristeza, también te puedes recrear con la belleza y la historia del lugar.
Nuestro camposanto está diseñado de manera que sea un cementerio-jardín. Tiene calles, senderos, plazas y jardines, imitando otros franceses, italianos e ingleses. ¿Alguien se ha fijado en la maravilla de panteones que tiene? ¿Y en esas tumbas de sus primeros años con sus cruces de hierro forjado oxidadas? A mí me gusta sentarme en la plaza donde está el Cristo de las Mieles y disfrutar del silencio y el olor de las flores.
Hay una zona llamada “Cementerio de los Disidentes”. En un principio, era un lugar tapiado y separado del resto del cementerio donde se le daba sepultura a los que no eran cristianos, se habían suicidado, etc… Con el tiempo tiraron las tapias y ahora a esa zona se le va a llamar “Paseo de la Libertad”.
A propósito de todo ésto leo en 20 Minutos que a partir del mes de Diciembre se organizarán visitas guiadas. Para descubrirlo se van a repartir 15.000 guías en los puntos de información turística. El Ayuntamiento, por otro lado, ya está organizando algunas de esas visitas a través de los Distritos.
No sé qué os parece; yo, por mi parte, creo que me apuntaré a una de esas rutas para poder descubrir un sitio hasta ahora desconocido y que, si lo elegimos, tarde o temprano será nuestra última casa.
Por otro lado, y siguiendo con la ruta de los muertos, hay que aprovechar para ver “Don Juan Tenorio“. Una propuesta muy interesante es la que nos hacen otro año más el Taller de Teatro Clásico de Sevilla. Podemos ver esta representación en un sitio muy apropiado para ello: la Iglesia de San Luis de los Franceses. Además podemos aprovechar para ver si nos encontramos con algún fantasma pues el sitio tiene fama de estar encantado y de dar cobijo a algún que otro espíritu. Y, si no, podemos recrearnos con las obras de Zurbarán que tiene el Templo.
Por cierto, si queremos ver la obra de teatro, tenemos hasta el 21/12/06. Os lo recomiendo.